domingo, 8 de octubre de 2017

La piel quedó chica





Este cascarón llamado piel ya queda chico. El espíritu conservado en su interior está a punto de romperlo y salir libre.

Primero serán las alas renacidas...
Luego los sueños recuperados quebrarán la prisión en la dormitaron tanto tiempo
Los siete pecados capitales, ahora fusionados con las siete virtudes cardinales, abrirán paso a los sentidos y así pronto la cárcel será destruida.

El alma crece con su amor, su pasión, su frustración, sus miedos, su dolor y sanación... las grietas en el caparazón de carne no se harán esperar. La piel quedó chica y ya no podrá resistir.

Es un ciclo eterno de renovación: la piel se destruye, el espíritu se libera y poco a poco cicatriza una nueva coraza, para proteger aquella alma inmortal. El ciclo, como una serpiente mordiéndose la cola continuará cada vez que el cuerpo se olvide de ser apoyo al verdadero ser, será desechado hasta que de sus cenizas se reconstruya.

La vida empieza luego de un paréntesis, intensa como ella sola. La vida enamorada de la libre felicidad será bálsamo para quien tengan contacto con ella, pero para eso la piel deberá abrirse en carne viva.

La furia del dragón contraatacará al opresivo matón que se oculta en la auto represión. El veneno cauterizará las heridas que el corazón sufrió.

Es momento de salir. La piel ya quedó chica...