lunes, 17 de septiembre de 2018

El Rey Caído




Todos, aliados y enemigos, rodeaban el cuerpo sin movimiento.
Fue un ataque que no se pudo predecir ni con la más elaborada estratagema.
Pronto llegará a su fin… la guerra sin cuartel llegará a su fin y no nos dimos cuenta.
Los defensores de la víctima no aceptarán la derrota: atacarán a sus rivales en venganza.

Los peones usarán sus pequeñas dagas y las torres catapultarán bolas de fuego que lleguen a la frontera del otro reino… caballeros, ataquen con espadas y escudos.
¡No se rindan!
Obispos dejen de lado el tabú y defiendan a su rey. Derramen la sangre enemiga sobre los ladrillos marmoleados del piso.

La reina se acerca a su marido caído sin entender.
Mira hacia abajo mientras los demás pelean…
mientras el otro rey y su consorte celebran en la lejanía
ve algo que la hace sonreír.

Un cetro se levanta y la reina, seductora hechicera, lo toma.
Lanza su maldición al cielo estrellado y el terror invade el campo de batalla.
Ambos monarcas enemigos han perecido: el hechizo los engañó y los hizo destruirse mutuamente.

Astuto rey que finge su muerte en medio de la guerra…
Estúpidos y confiados coroneles que celebran antes de tiempo. Ellos causaron la pena entre sus soldados.
La batalla acabó…Jaque Mate.

domingo, 9 de septiembre de 2018

Eclipse




Bajo la obscuridad aterciopelada del eclipse, se renueva la vida con un alarido que se susurra frente a la puerta del infierno.

La luna se oculta delante del sol para sanarse a sí misma. Su corazón roto pero no arrepentido de coquetear con las tinieblas. Los sueños son luces guía para los ojos cansados del viajero.

Júzgame y te diré que no me arrepiento de lo que hice tan descaradamente: vivir siendo yo.

El pasado ha sido nombrado bajo percepciones corruptas y lo que tú, gran jurado llamas malicia, es en realidad una acción mal interpretada.

Un futuro incierto que llama a un gran comienzo redentor. No existe el conocimiento maligno...todo conocimiento es luz para las estrellas.

La caída de los astros anuncia la época del gran eclipse. Las estrellas cederán su dominio de la bóveda celeste, para que la Luna y el sol reinen como uno.

Bella obscuridad del eclipse, calma los ímpetus del espíritu. Hagamos un trato: me darás redención si yo te libero de los prejuicios que mi mente humana ha creado. Atrae mi alma a tus brazos maternales y llena mi mente para actuar.

Eclipse, enséñame a volar bajo tu manto de terciopelo negro...