lunes, 11 de enero de 2016

Pasión Desenfrenada




Tu pelvis es asaltada por la mía,
tu pecho desnudo se pega al mío.
Damos besos y mordemos mutuamente los labios,
mientras te cuelgas de mi cuello.

Mi hombría lucha
en contra de las inútiles ropas
con el objetivo de sentir tu ser de la manera más pura.

Mi excitación se eleva hasta el firmamento
y tu rostro satisfecho amplia la sensación primigenia.

Nuestras respiraciones
se convierten en suaves gemidos de placer.
Me acaricias el cabello
y yo me adueño de tu ser con labios torpemente expertos en ti.

Tus ojos se cargan de erotismo con cada mirada.
Tus manos recorren mi espalda (dejando marcas de uñas en el proceso)
mientras que las mías recorren tus muslos.
La lujuria nace del amor.

Nuestros cuerpos se acercan poco a poco
al ansiado clímax  al mismo tiempo que perdemos
cualquier rastro de pudor y miedo.

Nuestros cuerpos desnudos
se fusionan en el placer mutuo.
No hay cuartel para la guerra de nuestras lenguas.
El orgasmo llega simultáneamente.
Respiraciones coquetean en éxtasis
mientras mi hombría descansa y tu feminidad se relaja.




Bye

viernes, 1 de enero de 2016

CADENA DE ACONTECIMIENTOS



La luna llena brilla en el cielo sobre sus hijos, de acuerdo a la leyenda.

El amor y la belleza han decidido tomar un baño de oro
mientras los amantes enmascarados descubren su sexualidad ante ellos mismos.

El mar ruge en la costa sur del planeta. Sus profundas aguas llenan el abismo,
ocultando misterios entre algas,
al mismo tiempo que el cielo agita el aire y pone en evidencia la libertad que anhelamos.

El tiempo no puede detenerse… debe fluir hacia adelante, según la ley antigua.
Sin embargo,
se ha descubierto que las manecillas del reloj redujeron la velocidad de su andar
(algunos testigos dicen que se han acelerado o que incluso han retrocedido).

Los humanos encerramos nuestros corazones
en una pared hecha de silencio puro,
con el afán de protegernos.
Buscamos sanar y renacer en contra
de la revolución de muerte que inició.

El fuego en los altares recarga la fe; 
espíritus malignos le temen a la candente brasa.
Las llamas muestran el futuro
en imágenes aisladas e incomprensibles.
Las oraciones se elevan al cielo como humo
evitando la desesperanza.

La niebla cubre nuestras miradas,
fijando confusión en nuestros intelectos.
Se siente el frío en nuestras almas,
calando nuestros huesos.
La tormenta eléctrica se acerca
con fuerza Titánica
(se escucha al trueno en la lejanía y se ve al rayo partir en dos el firmamento).

La Galaxia nos vigila
con las estrellas que viven en el Cinturón de Orión.
La vigilancia constante cuida el balance
entre el Caos y el Orden.
Nuestra energía alimenta nuestras acciones;
nuestras almas se alimentan de la luz;
nuestros sueños nacen en noches tranquilas;
¡Así se marca la diferencia entre estar vivo y sobrevivir!



BYE!