domingo, 6 de abril de 2014

CUANDO

Esto lo escribí hace varios años, pero lo que me inspiró sigue presente.

CUANDO


Cuando me levanto por la mañana, y veo toda tu grandeza me siento  feliz.
Cuando veo la tranquilidad en el mar, me siento relajado.
Cuando siento el viento en mi rostro, me lleno de energía.
Cuando veo las estrellas pienso en la belleza de tu arte.
Al ver tu rostro me invade la paz.

Cuando conversamos, tú siempre me oyes.
A veces cuando veo pétalos de flores volar por ahí me da ganas de seguir luchando eternamente por ti.
Tú nos  inspiras y eso lo sé cuando oigo una melodía o leo un poema.
Cada quien su forma de alabarte, esta es la mía.
Cuando veo aparecer  a mis amigos  comprendo que son tus ángeles que siempre me cuidan.

Cuando me alejo de ti siento que muero.
Cuando sueño, sé que es la gota de esperanza que inyectas en mi corazón.
Cuando veo a mis amigos, los veo como enviados del bien, aunque en mis ojos solo los vea por un instante.
Cuando me siento abatido, tu corres y me abrazas con mucha fuerza.

Cuando veo al fuego bailar, comprendo que las pasiones más  puras existen.
Cuando veo a la tierra  florecer, comprendo  que eres la vida.
Al ver los espesos bosques y oler su fragancia, recuerdo lo que me dan las personas, sé que me aman y ese amor viene de ti.
Cuando veo la sonrisa de un niño, recuerdo que aun existe inocencia en este mundo.

Cuando cuento las bendiciones que tengo, nunca puedo terminar de enumerarlas porque cada día aumentan más.
Cuando respiro la frescura en el aire, siento como la vida me llena.
Cuando estas a mi lado, la soledad deja de existir.
Cuando me iluminas, destruyes toda semilla oscura que se llega a albergar en mi corazón.

Cuando veo rosas o mariposas, se que toda belleza es muestra de tu amor.
¿Cuántas  veces he sido testigo de milagros?
No te puedo responder porque han sido infinitos.
Cuando quiero agradecerte, no encuentro más palabras que “Gracias”.