lunes, 13 de abril de 2015

NUESTRO PODER


                                                                       

Rosas blancas y espinas  negras
se enredan en patrones alrededor de los corazones incautos
mientras antiguos enemigos avanzan acechándonos.

No  lo podrán  hacer.
Sombras del pasado y  presente que atacan.
Pesadilla que se avecinan.

Obscuros  deseos y
virtudes logradas con sudor y lagrimas
conviven en equilibrio.

El amor toma su sustento de la esperanza.
La unión es la única salida.
Nuestra fuerza y  Luz.

La pasión será lo que quede
para disolver aquellas dudas que atacan.

Visitemos la tumba rota,
aquella donde yace la soledad,
y pongámosle orquídeas azules.

La sangre hierve corriendo las venas
descongelando el potencial adormilado.

Nuestro grandioso poder:
Elegir amar es una opción con dos consecuencias:
Destruir y Renacer…                    



Disclaimer: La imagen no me pertenece. Pertenece a la Serie Sakura Card Captor de Clamp. Es la carta Love. No la uso para obtener riqueza alguna de ella. solo sirve para graficar



domingo, 12 de abril de 2015

Maud Clodette

Haces unos días anuncié que escribiría algo usando un tema que no uso mucho: la moda. En realidad este es un escrito inspirado por mi buena amiga María Claudia Alvildo Biaggi. Un regalo sin motivo, espero te guste este pequeño cuento :

Maud Clodette

-“La Fashion Week de París está cada vez más cerca y el público no deja de hablar de la diseñadora Germano-Francesa que está generando tendencias. Nos referimos a Maud Clodette, quien ha aparecido para brillar en el firmamento de la Alta Costura en forma inesperada. De ser una desconocida pasó a ser una de las más vanguardistas representantes de la moda. Las distintas Casas de Moda desean contarla en sus filas: Balenciaga, Yves Saint Laurent, Chanel, entre otras. Si bien sus diseños son retadores, lo que más impresiona son los materiales que utiliza: sedas más finas que las usadas en China; cuero especial, suavidad en sus terciopelos así como una gama de insumos que llenan de vida a los atuendos…”
Maud Clodette apagó el televisor. No tenía tiempo para recibir más presión sobre sus hombros. Ella reconocía que su éxito llegó sin previo aviso. Sí, siempre fue su sueño presentar sus diseños en la capital de la moda, pero ver cómo el calendario acercaba más la fecha límite (-“24 horas… ¡ja! Parecen ser días de 12. ¡Se me va muy rápido el día!”) la aterraba.
Aún recordaba con cierta nostalgia cuando la vida era más simple, cuando siendo adolescente buscaba ser exclusiva al vestirse. Recordaba esa chalina con los colores del arco iris que usó cuando un gitano le leyó la fortuna (aunque las cartas no podrían haberle adelantado que llegaría a la cima como ella lo hizo), esos lentes blancos, esa blusa con apariencia de mandil de profesora y todos esos accesorios que llamaban la atención y atraían los comentarios de quienes la rodeaban: los positivos los tomaba de buena gana y los negativos los ignoraba a menos que tuvieran algo de información para mejorar.
Sus profesores de diseño reconocían su potencial. Mezclaba las texturas en sus diseños de manera impecable y los colores de las telas eran, según sus propias palabras “una brisa refrescante en la moda”
Su apartamento taller tenía la mejor vista: la torre Eiffel iluminada por miles de luces propias (-“C'est magnifique!”- Maud Clodette había pensado cuando se mudó para empezar su colección para la tan esperada semana de la moda en diciembre), pero varias noches atrás había perdido las ganas de mirar al símbolo francés. Odiaba que le recordara con un sentimiento de finalidad que las fechas se acercaban. Ella no sentía nervios por no poder cumplir con el plazo y reconocía muy bien su talento, pero estaba preocupada porque se había quedado sin materiales y no quería volver a ver a su proveedor. Maud Clodette no podía usar cualquier material, pues para diseñar los mejores atuendos se necesitan los insumos más exclusivos.
Su éxito se disparó un par de años atrás cuando salió una pequeña colección en su ciudad natal. Los vestidos de seda eran tan suaves como la nieve y los accesorios de cuero tenían una fortaleza única. La mayoría de los diseños parecían brillar con un fuego interno. Definitivamente no eran materias primas comunes. Todos se preguntaban dónde había conseguido materiales de tal excelsa calidad. Es una información que Maud Clodette llevaría a la tumba.
Una noche durante esa época de anonimato en la moda, recibió la visita de un duende negociante. Ella lo reconoció de una historia que había leído de niña, pero no tenía el valor de decir su nombre. El hombrecito miró los diseños de la joven y reconoció que su talento se desperdiciaría si es que no utilizaba los materiales indicados.
–“¿Qué estarías dispuesta a hacer por cumplir tus sueños de ser una gran diseñadora, pequeña mía?”- el hombrecito le preguntó mientas se sentaba sobre el colchón de la cama. Su tono de voz era meloso e invitador.
-“Siempre he querido sobresalir. Haría cualquier cosa por mi sueño”.- la joven de cabellos ondulados respondió con ilusión. No podía creer que esté pasando lo que se decía en el cuento. Asumió que solo estaba soñando, y como un sueño es inofensivo, no le vio problema a decir eso.
-“¡Adoro cuando dicen eso!”-la respuesta del duendecito demostraba la sonrisa de alegría que su rostro había dibujado. –“Yo te daré los mejores materiales: Pelo de unicornio (más suave que la seda), cuero de dragón, plumas de fénix renacido, escamas de sirena, polvo de garras de esfinges griegas y muchos más que harán que tus diseños lleguen a la cima. A cambio no te pido mucho. Solo unos añitos que no extrañarás. Después de todo eres casi una adolescente de 18 años y tienes muchos años por vivir. ¿Tenemos un trato?”
Sin dudarlo la talentosa diseñadora asintió. El duende produjo un contrato de apariencia legal y ambos firmaron con tinta escarlata que salía de una pluma de cuervo albino que pertenecía al duende. Luego de eso, todo se tornó oscuro en la habitación.
Al despertar la mañana siguiente, se sentía distinta. Miró a su alrededor: su cuarto estaba lleno de los materiales que el duende había prometido. Su cabeza de pronto se llenó con el conocimiento de cómo trabajar con esos materiales. No lo podía creer: haría capas hermosas con el pelo de unicornio; carteras y zapatos con el cuero atornasolado del dragón; vestidos hermosos con las plumas del fénix. Las posibilidades eran infinitas. Algo de terror la invadió. Si el duende cuyo nombre no podía nombrar había cumplido su parte, eso significaría que ella tendría que pagar el precio. Dejando de lado esa preocupación, pensó que unos años de servicio a cambio del éxito no sería un precio tan caro por los materiales que había recibido.
Descubrió que estaba equivocada al verse al espejo: ya no tenía la edad que tuvo la noche anterior, los tiernos e inexpertos 18 años. Su rostro había envejecido unos 7 años: sus facciones se tornaron más duras, su mirada más cansada. Su cabello lucía corto. El piercing que llevaba en la oreja derecha cuando se acostó seguía en su lugar, pero se veía extraño en una persona tan mayor. Un mechón de su cabello castaño oscuro se había tornado dorado. Fue entonces que comprendió que María Claudia ya no podía existir y que debía nacer Maud Clodette. Un nombre nuevo para una vida nueva. Su familia no entendería nunca que es lo que ella deseaba.
Dos años han pasado desde esa noche tan rara. Sabía que no podía negarse la realidad. Ese mismo día se había terminado la última ración de material mágico que había conseguido sacrificando los mejores años de su vida. Ahora comprendía que había quemado etapas en su crecimiento. Sabía que si quería seguir adelante tenía dos opciones: trabajar con materiales comunes arriesgándose a perder todo el éxito o invocar al duende y pagar más años de su vida por más material.
La opción está en ella, pero cuando una rueda para hilar apareció en su taller la noche anterior, comprendió que tenía que decidir pronto…




Disclaimer: La historia es de mi autoría, pero la imagen no. Solo la utilizo para graficar. No intento obtener beneficio alguno de ella. Pertenece a 
IcyCobweb.



Bye

lunes, 23 de marzo de 2015

Juguetes

Mi buena amiga Verioska​ me pidió hace unos años un poema para su hijo. Escribí este pequeño, que si bien fue pensado para un niño, creo que muchos adultos podemos tenerlo en cuenta para recordar a ese niño interno que nos permitirá balancear nuestra vida: como niños vemos el mundo como debería ser, como adultos podemos crear un mundo así. En ese momento no le agradecí a Veri la oportunidad de escribir esto, ahora lo hago =).   

Juguetes:

Desde pequeño me acompañaron, 
cómplices de fantasías son,
de héroes y villanos.

De peleas e historias protagonistas somos
pues juntos, compartimos los sueños
rn los que invencible soy.

Son de plástico duro y de formas diferentes,
siempre acompañándome, desde antes
de crecer. 

De juegos eternos,
de juegos independientes,
compañeros son, esos juguetes...





miércoles, 25 de febrero de 2015

ÚLTIMAS PALABRAS



Realmente a veces no aprovechamos nuestras últimas palabras, es decir las últimas palabras que decimos a alguien. Por ejemplo, las podemos  desperdiciar diciendo cosas  tan superfluas  como  “dame los vasos”, “¿hiciste la tarea?”,  “¡no hagas  eso!”, etc.   Nos gastamos el tiempo para utilizar estas  frases, pero no aprovechamos ese tiempo para decir cuán importante son en nuestra vida esas  personas especiales  para nosotros. 

 Muchas veces ni siquiera decimos “Te amo “o  incluso a veces ni  nos acordamos de decir  “Cuídate”  y si lo decimos  lo hacemos por reflejo, por una rutina. Nadie sabe lo que pasará en los próximos  minutos, lo cual hace de nuestra existencia algo completamente impredecible.

Es lamentable que lo último que le diga a alguien pueda ser algo tan frio como  “Dame esto”.  Dicen que las cosas importantes, son las que realmente vale la pena demorarse en decirlas, pero, ¿queremos tomarnos ese tiempo?

A veces nuestras palabras  no son frías, si no hirientes.  Cuando nos molestamos con alguien, hablamos por la ira, y casi todas las veces, no pensamos en lo que se puede romper por no cuidar lo que sale de nuestras bocas.

Es válido que nos molestemos, incluso podemos discutir, (siempre es bueno sacar lo que nos molesta) y es cierto que mientras ms amamos a alguien, mayor posibilidad existe de que nos molestemos con ese alguien. No obstante, tenemos el reto de auto controlarnos.
Una palabra, un gesto o una mirada pueden definir todo en nuestra vida. 

La ira y el cariño son las “enfermedades” más contagiosas del mundo. Saltan de corazón  en corazón sin darnos cuenta.  Nosotros podemos elegir cuál de ambas. Cuando peleamos nos cuesta comernos ese orgullo y ceder.

Esta ira, o mejor dicho, este mal trato pueden empujarnos a hacer cosas muy graves, muchas veces acabando en una depresión cuyo final es obvio.

Nadie está  libre de sufrir un accidente, ya sea un ser querido o nosotros, ¿sería agradable que el último diálogo sea una pelea?  ¿Un pensamiento hiriente?  Después nos podemos arrepentir mucho, pero muchas veces no tendrá remedio alguno.

¿Serán nuestras últimas palabras las incorrectas, aquellas que a pesar de las disculpas nunca podremos borrar? O ¿Serán las palabras correctas, a pesar de ser invadidos por la rabia?

Tengan cuidado, pues las palabras son peligrosas o sanadoras, según lo decidamos.
                                                                                   
                                                                                                                    




domingo, 15 de febrero de 2015

Némesis



En muchos momentos de nuestras vidas conocemos personas que nos hacen pasar por ratos incómodos, haciéndonos sentir que lo que hacemos está mal. Estas personas se encargan de ver cada falla que tengamos o error que hayamos cometido y lo maximizan. Invariablemente, sentimos humillación y cólera. A falta de una mejor palabra para definir a estas personas usaré el término némesis.

Los humanos somos seres competitivos y compartimos el egoísmo del ser vivo: si vemos a alguien similar a nosotros sentimos rivalidad. Esta rivalidad, se basa en nuestra aversión a ser reemplazados por alguien mejor. Como humanos estamos programados para tomar inconscientemente una de dos actitudes: el instigador o el instigado.

A pesar del sentimiento repelente que algunas personas y sus personalidades antagónicas nos puedan inspirar, es necesario verlo desde otra perspectiva y apreciar a un buen “archienemigo”. Es cierto que nuestros detractores son prácticamente insaciables en su búsqueda de mostrarnos, según su propio punto de vista, la manera “correcta” de hacer las cosas, sin embargo, es esa actitud competitiva que nos define como seres vivos (y por qué no recalcarlo: humanos) la que nos motiva a ser mejores día a día.

Si no existiera alguien que nos cuestione o se nos oponga, nosotros siempre estaríamos en nuestra zona cómoda, es decir nuestro instinto primordial de supervivencia estaría dormido por no sentirse amenazado. Este instinto nos hace luchar o huir y es interesante considerar que la mayoría de las veces luchamos.

La importancia de un buen antagonista en nuestras vidas es similar a la de buenos aliados o amigos, quizás más. La brutal honestidad con la que nuestros rivales puedan tratarnos nos harán ver posibles errores, que tal vez nosotros no podemos ver. Sin quererlo, esos opositores nos presionarán a superar nuestros propios límites (algunos de ellos autoimpuestos por nosotros).

A lo largo de nuestra trayectoria, encontramos un rival cuando más lo necesitamos, sabiendo que no lo hemos solicitado. Ya sea de niños en el colegio (un poco más sutil por la edad), en la universidad (un poco más cruel por la falta de empatía) o en el trabajo (la más cruenta de todas, pues es una guerra profesional). Muchas personas concuerdan que estos adversarios no nos caen bien porque vemos en ellos algo que no nos gusta de nosotros (alguna manía o actitud), no obstante, es imposible negar que por esa misma sensación repelente nosotros nos esforzamos por darles la contra a lo que dicen.


En otras palabras, necesitamos de los rivales para iniciar esa “chispa” que hará explotar nuestra adrenalina y así mejorar como personas. Por lo expuesto en este artículo, concluyo que a pesar que nos guste estar cómodos, es imperativo que algo nos rete constantemente para salir adelante. ¿Qué mejor para retarnos que un buen némesis, el cual puede vernos de una manera que nosotros y nuestros aliados no pueden?




sábado, 17 de enero de 2015

CORTOCIRCUITO APASIONADO


                                                            

Se desconecta el corazón.
Se implanta la sentimental confusión.
La lujuria se enreda en el sistema.

Pasión alterada por el desamor.
El alma sufre el cortocircuito apasionado.
Circuito infectado con ingratitud.
                                                          
Sistema confundido en el circuito vital;
en el circuito emocional.
Desconexión aparente…
                                                         
Se perturba y se apaga en el desgaño
cuando el corazón se sobrecarga de sentimientos.
Su sistema  colapsa.
                                                          
Cortocircuito apasionado.
Megas y Gigas cargados de  hormonas
Provenientes de  las  redes emparejadas.
                                                           
Circuito corrupto, sistema binario
de emociones encontradas.

Sueños que acosan como un virus computacional
sin vacuna.

Redes corruptas por el dolor,
por la inmadurez.
Se traducen en juegos enredados que colapsan el corazón.

Ira, Amor, Lujuria, Frustración o desilusión:
información no computable.

Usuarios múltiples.
Jugadores conectados
que hackean la tranquilidad del alma.

Cortocircuito de sentimientos puros.
que se pierden en el espacio.
                                                      
Sistema de falsos enamoramientos;
Sistema de falsas esperanzas.
                                                       
Es  momento que el corazón
reinicie su programa.
para ubicar algo compatible.
                                                                       
Alguien en sintonía,
en la misma unión para evitar el cortocircuito.

Purgar lo que no vale, lo que entorpece el sistema
lo que hacer lento al corazón.
                                                         
Sistema enredado en respuestas lógicas
y binarias…
Sistema Llamado Amor Verdadero…

                                                                                                                               

lunes, 15 de diciembre de 2014

INFECCIÓN

                                                       


Virus contagioso que nace;
toxina llamada amor
infectando mi cuerpo con vida.

Infección corrosiva que afecta cada célula de mi ser
(mi existencia).
Enviciado por un romántico beso.

Bacteria que altera mis pensamientos;
enfermedad que lastima y sana
(infectado con energía vital)

Epidemia que destruye mis orgullosas defensas
y genera un síntoma cálido en mi pecho.
Virus temido y aceptado (nadie puede estar vacunado).

Un virus que multiplica mis posibilidades;
virus generador de vida
(nadie sabe cómo vivirla)

Desahuciado de la  cabeza los pies
con esta ponzoña llamada fortaleza
(mordido por serpiente, envenenado por sus colmillos estoy con este amor).

Amor no requerido y no buscado,
inoculado en mi torrente sanguíneo
(mi cuerpo y mi organismo mutan con su presencia)

Ni la muerte cura,
contamina mi  psicología con deseos de vivir
(gozo infeccioso que me impide morir)

Aunque utilizo lágrimas como antibiótico,
este virus no deja mi interior
su avance es implacable
(está acompañado de erotismo puro).

Estoy infectado y desahuciado:
Bacteria de vida.
Virus de amor.
Epidemia de lujuria…


                                                                                                                         



miércoles, 3 de diciembre de 2014

CORAZÓN



Ha nacido de las obscuras sombras, en las que habitan los seres sin corazón,
un amor sincero, cargado de verdadera luz.

Renació, en la negrura de la tristeza,
la fuerza del amante que superará al vacío.

En medio del reino tenebroso,
una estrella simboliza  
tanto al  amor eterno como al corazón que nacieron en medio de las más perversas almas.

Seres sin alma caminaron en este valle perdido en el crepúsculo,
atacando a aquel que se dignó a amar.
Ni  la Luna ni el Sol pudieron brillar hasta que la pasión resucitó.

En medio de una lucha a muerte
por salvar un mundo creado entre los dos,
el más grande  miedo se traduce en la pena
generada cuando las puertas se cerraron por dentro,
dejando al amante fuera por siempre,
con la única esperanza de encontrar el camino iluminado. 

Mientras más grande la luz, mayor será el tamaño de la sombra,
pero solamente el amor que se acepta podrá crear un campo purificador.

El amante encontró a su amada y tuvo que protegerla en el reino del olvido,
donde el fuego ya no quemaba,
el agua ya no mojaba,
la tierra ya no era fértil
y el aire era veneno.

En el territorio donde todas las penurias se unieron para invadir las almas,
el arco iris en negro no podría encontrar asilo.
Sin embargo, solamente el valor para arriesgarse y recuperar lo olvidado calmaría la furia del infierno.

Donde el tiempo no existe,
donde incluso lloramos de pena,
en un lugar sin alma, sin corazón,
nacerá un amor único.

Un millón de estrellas fugaces caerán
creando el cielo propicio para el romance.

En la naturaleza de los miedos de él y los horrores de ella,
nació un corazón conjunto.

Una estrella partida en dos,
compartida por espíritus puros.

Ni los deseos rotos,
ni los sueños que se pierden,
ni los reinos invadidos por la apatía
podrán destruir este reino.

Donde los libros otorgan palabras sin contenido;
donde el día murió
nació la esperanza. 

Donde la razón se confundió,
Nuestros seres se contaminan con Vida.