Momificaste tu corazón para protegerlo después de la muerte,
pero te olvidaste de vivir. No escuchas el aullido penoso del hombre lobo
frente a la luna roja.
Es cierto, te succionaron la sangre y las ganas de sentir,
pero debes romper el hechizo que tú te pusiste.
Recoge los trozos de tu ser y pégalos de nuevo. Usa
electricidad para volver a la vida.
Los fantasmas del pasado te ciegan y eres víctima de la
monstruosidad de tu auto sabotaje.
La maldición egipcia fue creada por tu auto pena. Estas
sufriendo los efectos de las tinieblas que tus ganas de no herirte más, pero te
olvidaste de los tesoros que tal vez debías buscar.
Quita las vendas de tu corazón, renueva tus sentimientos con
sangre nueva y aúlla tú con la pasión de tener vida. Usa tu magia antigua de
amor propio. Podrás reconstruir el rompecabezas en tu alma si lo intentas.